
En mi libro de “La salud mental en la Empresa” planteé un nuevo concepto del bienestar, el bienestar de propósito. Durante mucho tiempo, la moda del wellbeing nos ha restringido el concepto de bienestar centrándolo en aspectos específicos de bienestar físico y psicológico. Parecía que tener una bandeja de frutas o hacer un curso de mindfulness era lo preciso para incrementar el bienestar de los trabajadores. Sin duda, que son elementos que favorecen el bienestar, pero no es la parte fundamental del bienestar. El bienestar no busca solo la vida placentera que nos aporta este bienestar denominado hedónico sino básicamente la vida plena que nos ofrece el bienestar de propósito. ¿Qué es el bienestar de propósito? Es el alineamiento de tu propósito como persona en un ecosistema de empresarial cuyo propósito como empresa te posibilita desarrollar tu propósito personal.
El bienestar hedónico es condición necesaria pero no suficiente para el bienestar porque necesita de este vector de propósito que le lleve desde la vida placentera a la plena.
En el modelo de bienestar hay que trabajar en ambos vectores, pero sabiendo que la plenitud no se alcanza solo con medidas hedónicas. Como se dice en la psicología positiva todos tenemos apetito de plenitud para conseguir florecer como ser humano. El concepto de “Flourishing” que los psicólogos Keyes y Fredrickson definen como el estado emocional donde se puede desarrollar nuestras valías es importante para obtener el verdadero bienestar (bienestar de propósito).
El bienestar hedónico como base del bienestar se nuclea en cuatro ámbitos:
- Físico
- Psíquico
- Económico
- Conciliación
Nuestro trabajo al menos debe posibilitar un balance adecuado de trabajo/familia/persona, una retribución o compensación adecuada, un ecosistema no toxico psicológico y una salud física idónea. Sin estos elementos, o la falta acusada de uno de ellos, no podemos plantearnos el verdadero bienestar. Además, de tener estos cuatro elementos del bienestar hedónico en su máximo nivel no evita poder tener mala salud mental: la depresión, el absentismo psíquico, el burnout, el estrés se dan en trabajos que externamente parece que tienen grandes dosis de bienestar hedónico. ¿Por qué? porque el ser humano necesita estar realizado en su propósito. Ser lo que quiere ser en su vida y no solo tener un trabajo como contraprestación económica o de seguridad. La importancia del desarrollo de tu propósito como persona es básica para obtener un verdadero bienestar.
Por otra parte, sin tener un mínimo de estos elementos o tenerlo compensado entre ellos no se puede pensar en el bienestar. Aquí en el modelo que defiendo en el libro se define el bienestar de propósito en cinco elementos:
- Autonomía. El trabajo debe confiar y ser confiable para que tu seas el autor de tu propio trabajo. De aquí la importancia del “empowerment” como elemento de bienestar. La autonomía en la forma de organizarte y darle tu sello de autonomía personal es un gran eje explicativo de la realidad de ser el “owner” de tu forma de trabajar. Ser autor de tu trabajo genera salud mental.
- Autoaceptación. Para tener bienestar debemos ser conscientes de nuestras imperfecciones como personas y/o profesionales. No hacerse trampas uno mismo en el solitario de tu valoración. Autoaceptarse con compasión y no estar inscrito en el reproche del que no eres. Aceptarse como uno es, es primordial para tener salud mental.
- Relaciones Positivas con los demás. Nadie tiene bienestar en el trabajo si no tiene relaciones positivas con la mayoría de los grupos sociales del trabajo. No significa buenas relaciones sino simples relaciones positivas que implique que al menos no son negativas. Relaciones positivas con tu grupo de referencia en el trabajo genera salud mental.
- Control ambiental. El ambiente de trabajo no necesariamente debe ser el optimo para tener bienestar, es más importante la sensación de control del propio ambiente. Saber lo que puede suceder y como puede pasar genera un posible elemento de bienestar y el descontrol genera un malestar continuo, no se trata de tener un entorno seguro sino saber prever como se reacciona en esta empresa. Un buen nivel de control ambiental genera salud mental.
- Y, por último, el crecimiento personal. Hasta ahora hablábamos mucho del crecimiento profesional sin tener en cuenta el enorme valor del crecimiento personal en el trabajo. La persona es única en su vida extralaboral y en la laboral y, por tanto, crecer como persona a través de su trabajo es un elemento básico del bienestar de propósito. Ser más persona siendo mejor profesional genera salud mental.
El bienestar hedónico y de propósito genera una vida placentera y plena que en diferentes dosis todos tenemos que ir adquiriendo, con distintas magnitudes y tipología. Aquí surge el segundo termino importante de mi libro, es el concepto del Bienser. ¿Qué es el Bienser? Cuando una persona obtiene su vida plena a través de su trabajo, realizándose como persona en su acción humana de valor social que es el trabajo; tiene un gran nivel de bienser.
En fin, bienestar hedónico, de propósito y el bienser es un continuum de realización humana. Y la psicología actual debe entender que en el mundo del trabajo necesitamos una buena dosis de estoicismo. Las técnicas estoicas demandan una contemplación relativa del éxito en el trabajo, no es más feliz quien mas tiene y mejor puesto consigue sino aquel que adecuada su deseo a sus resultados. Como decía Marco Aurelio, gran psicólogo antes de generarse la ciencia psicológica, cuando decía “Guárdate de valorar en exceso tus posesiones hasta el punto de que si las pierdes destruya la paz de tu mente”. No hay bienestar sin entender estoicamente tu propósito de vida.




