
Leyendo la autobiografía de HOWARD GARDNER creador de la teoria de las inteligencias múltiples se puede observar como nos engañamos al decir que tenemos una sola inteligencia, e igualmente de tener un solo talento. Habitualmente hablamos del talento en general, sin saber que todo poseemos múltiples talentos, y que nuestro talento no es puro sino fruto de la hibridación de muchos talentos. Por esta razón, no hay que hablar de talento en general, sino de un determinado talento que a su vez es mezcla de muchos subtalentos que se han ido desarrollando en nuestra historia del aprendizaje. Es decir, talento múltiple e hibrido.
Cuando analizamos los conceptos de la IA (por ejemplo, CHAT GPT) como el de los datos multipropósitos nos reafirma que nuestro talento es ante todo “multi”. Múltiple por la cantidad de concausas que hacen que se genere, por la enorme cantidad y variedad de variables experienciales que determinan la configuración de nuestro talento y también, la equifinalidad del talento para conseguir los mismo resultados por caminos diferentes. La complejidad de la conducta humana no puede entenderse sin “datos multipropósitos”, es decir, con expectativas, apreciaciones y valoraciones múltiples según el observador que incide en el propio talento que esta siendo observado. Podemos decir, que la realidad cuántica es clave en la apreciación del talento, porque el mero hecho de evaluar estas introduciendo un sesgo de apreciación. Podemos decir, con HOWARD GARDNER que el talento es múltiple al estar formado por la participación, en diferentes dosis, de inteligencias distintas que se interrelacionan en la historia de aprendizaje de una persona. Esta mezcla única y personal es la grandeza de los talentos diversos de las personas.
Y, además, todo talento procede de la hibridación de diferentes conocimientos y/o aptitudes que generan unas competencias propias y exclusivas de una persona. Hibridar con una mezcla exclusiva de las diferentes inteligencias, experiencias, aptitudes y actitudes que conlleva a tener una mixtura única del talento. Hay talentos similares, pero no iguales, porque reproducir el nivel de hibridación de sus elementos y la dosis de los diferentes tipos de inteligencia es casi imposible.
He aquí, que la multiplicidad y la hibridación es nuestra principal arma para tener una mayor creatividad y huir del conocimiento producido previamente que tan bien sabe manejar la inteligencia artificial. Apostar por configurar talentos más múltiples por las diferentes mezclas de inteligencias y experiencias y encontrar hibridaciones exclusivas están en el libro de la empleabilidad del post CHAT GPT. ¿Cómo nos hacemos singulares para ser imprevisibles? A través de tener unas mixturas de talento más originales que puedan producir conocimientos descategorizados y, desde luego no empaquetados en soluciones anteriores.
Los americanos utilizan el término de “rebeldes honestos” a aquellas personas que dentro de los limites amplios de una ortodoxia tiene una actitud heterodoxa o rebelde. Pues el talento debe ser el de un rebelde honesto, tenemos que huir del talento prefigurado por estudios, que utilice un solo tipo de inteligencia y que trate de profundizar solo en un saber. El futuro no es de los expertos sino de los creativos rebeldes que cuestionan lo oficial fruto de su talento múltiple e híbrido.
En fin, la competitividad no va a estar en saber mucho, ni en saber de algo mucho, sino en saber mezclar conocimientos diversos en un mismo foco de interés. Ser un experto múltiple que trabaja para tener un talento hibridado con conocimientos, aptitudes y actitudes diferentes es el futuro. Como se dice en mi tierra palentina “Más vale un “toma” que dos “te daré”. Talento múltiple e híbrido antes de ser un experto académico, lo imprevisible por ser diverso no puede ser copiado por la Inteligencia Artificial, y si no sabemos en qué ni donde vamos a competir más vale tener diversidad que jugárnoslo todo a la carta del talento especializado. Talento si, pero diverso por ser múltiple e hibridado.




